Tengo que detenerme
la voz dice
dónde está la llave
pregunta
minuciosa
buscando
en cada rincón
de la casa
la que apaga
un rato
la máquina
y deja
a oscuras
engranajes engrasados
que sólo ilumina
la luz que ingresa
por la cerradura
entonces
luego
están esas ganas de irse
lejos de la fábrica
¿Pero hacia dónde?
Si lo que te satisfaría
es irte de vos mismo
estás frito
como esos animales
que terminan aplastados
y van a morir
a un costado
de la ruta
a calcinarse
en el asfalto
nadie te dijo
que programaras
el despertador
y lo apagaras
rogando
poder dormir
cinco minutos más.
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