8 abr 2018

Momentos incómodos

Alguien, llamémosle simplemente Alguien, se encuentra sentadx en medio de una multitud avasallante de individuxs. Aparece no muy lejos, pero tampoco cerca, una persona, llamémosle simplemente Persona, que comienza a señalar y saludar en dirección a Alguien que, como dijimos, está sentadx en medio de una multitud avasallante de individuxs. Alguien, debido a la insistencia de Persona que parece mirarle a los ojos y hacerle gestos con euforia, se convence de a poco que debe tratarse de sí. Entonces se señala a sí mismx con cara de inocente, manteniendo aún cierta incredulidad, mirando a Persona que sonríe y asiente con la cabeza mientras continúa haciendo gestos. Alguien termina por levantarse de su asiento, convencidx, porque debe ser, porque claro que sí, para que, al final, otrx ser aparezca detrás y salga al encuentro con Persona. Alguien cae en la cuenta de que no se trataba de sí, sino que Persona estaba saludando y señalando al individux de atrás. Luego viene esa sensación de sentirse unx lunáticx, aunque a nadie le importe en realidad; así es como Alguien vuelve a sentarse en medio de una multitud avasallante de individuxs.

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