8 abr 2018

Veinte cero cuatro, el sueño

Respiro con dificultad. Ínfimas partículas de polvo se adentran por mi nariz. Huelo a origen, a cosa que nace. También huelo a muerte. ¿En la nada también hay polvo? Estoy a oscuras, he estado así desde hace tiempo. Las partículas ahora brillan por un filo de luz que se adentra de quién sabe dónde. Efecto tyndall, ¿así se llamaba? La luz viene de más allá. No sé si es adelante o atrás, no sé si se trata de los costados. Eso me recuerda que no sé dónde estoy. Me siento en un gran túnel de tierra. Lo que yo pensaba era polvo, ahora es tierra. La tierra también tiene polvo, ¿no es así?
De un momento a otro no puedo moverme con la libertad con la que antes levitaba. Las paredes se cierran, comenzando a ahogarme. Debo escapar. Recuerdo la luz, ¿dónde está? Extiendo una mano con dificultad y comienzo a escarbar. No veo lo que me rodea, pero puedo sentir que mis manos están sucias, y lo que antes era polvo y ahora es tierra se infiltra debajo de mis uñas a medida que cavo con las manos hacia ese destello de luz que me dice que al fin podré respirar tranquilx una vez que lo alcance. La estrecha inmensidad que me rodea pareciera no tener fin. ¿Algún día se acabará ésta tortura? 
Avanzo, ciegx como un topo, hacia lo que debería ser mi liberación. Aquel destello se hace cada vez más fuerte. Me encandila la vista. Hace doler a mis ojos. Sin embargo, la luz no me conforma, y por algún motivo estoy bien en este túnel, ¿es que tengo miedo de salir? 
Me abro paso por la tierra que se hace cada vez más húmeda y espesa. Si no fuera por el olor a tierra mojada, diría que estoy nadando en un barrizal de mierda. ¿Pero qué sucede con la luz? ¿Por qué se aleja? Trato de apresurarme para lograr alcanzarla. ¡Ya casi! ¡Sólo un poco más! ¡No! Algo me jala hacia atrás y la luz se aleja. El filo de luz comienza a cerrarse. La tierra me rodea ¡No! ¡Me ahogo! Comienzo a tragar tierra, arenosa, espesa. Una lombriz se adentra por una de mis fosas nasales. Me da una arcada, pero he de vomitar nada más que una respiración desesperada y torpe, y una flor que se cae entre mis dedos; he despertado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario