Las voces dijeron
antes de despertar
que le hablara
a ese ser
que era yo
que sabía
en realidad
las verdades
que mirara
con más que solo los ojos
a través de lo evidente
que le preguntara cuáles
son los colores
escondidos
en cualquiera de las albas
que hubieren alumbrado la tierra
y allí se quedó
mi sombra
carente de certezas
(o de alma)
mirándome
las auroras boreales
como si supiera
cuántos témpanos quedan en el Ártico
mentirosa
de saber
todas
y cada una de las cosas
antes de que mi propia boca
emitiera sonido
o apenas respirase
(el apenas que lo es todo)
y nadie dijo nada
de nuevo
o en realidad
pudimos habernos dicho todo
cuando mis ojos se abrieron
y otra vez
en este mundo
tocaba ser Lunes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario