8 abr 2018

Abanico

Pese a la falta de sentido, 
nada te impide, 
de todos modos, 
seguir construyendo 
lo-que-sea 
sobre la marcha
y resoplar todo el aire
sobre tus dudas
hasta agotar la capacidad
de tus pulmones.
Nada una flota 
de barcos de papel
sobre el oleaje
de tu conciencia.
Y navegarás
hasta el día
de tu muerte.
Aunque surja 
cualquier circunstancia
que cambie el rumbo
de los vientos 
o destroce tus espejos 
en el temporal
y tengas que volver
a abanicar los restos.
¿Qué se te ha roto ahora?
Mírate en el reflejo
y dime qué es lo que ves.

No puedo
Estoy ciegx.

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