8 abr 2018
Sin esto estamos listos, me dijo una vieja mientras esperábamos; se había caído el sistema en el trabajo y la gente se acumulaba porque no podían imprimirse unos papeles necesarios para hacer circular a la masa. Yo pensaba: claro, sí, sin toda esta materia que nos condiciona la mente estaríamos listos. Los cuerpos no alcanzan para albergar tanta cosa que nos desborda por dentro. Y sin embargo ahí estábamos, esperando: el colectivo; la cola del supermercado; el turno en el médico; las facturas para pagar las cuentas; ganar la quiniela que nunca jugás; que te toque una buena; vivir; morir; siempre esperando. Y no, señora, ¿le parece pasar toda su vida de esa manera? No espere más. Vaya y ande.
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