8 abr 2018
Laura va
Hace un tiempo me enteré que tu gato se había muerto, igual que vos y que tu padre. Yo siento que estoy perdiendo el tiempo, ¿sabes? Como hacía tu gato, aunque él de seguro aprovechaba el tiempo mucho más que yo, sin siquiera ser consciente, por supuesto. Cuando te fuiste, hasta el gato se había enfermado. Estuvo varios meses decaído, recuerdo. Hasta que se recuperó y vivió unos cuantos años más. Desde mi ventana podía verlo trepar en el balcón de tu casa con su panza fofa de gato castrado; me daba miedo de que se cayera, pero los gatos son increíbles y el tipo siempre hacía equilibro y se trepaba a la terraza del vecino como si pesara lo que una pluma. Me imaginaba a mí misma trepando por tu balcón, con mi corazón fofo de persona triste. Pero yo no soy un gato y, en mi imaginación, inevitablemente caía sin poder cruzar a la terraza del vecino cual equilibrista. Circo frustrado. Ningún espectador. Sólo yo asomada a la ventana, imaginando mundos paralelos, situaciones irrisorias. Nos gritábamos de ventana a ventana; cuando sonaba el teléfono de tu casa se escuchaba hasta en la mía. Antes la gente solía hablar mucho por teléfono. Ahora el uso del mismo se vio un pelín modificado. El otro día estaba comiendo cerezas y jugaba a escupir los carozos; me acordé de vos. A ver quién escupía el carozo más lejos, o cuando estábamos en tu balcón, a darle al capot de los autos que pasaban por la cuadra. Con tu hermano, recuerdo que una vez atamos un peluche de un conejo a una piola y lo colgamos del balcón asustando a la gente que pasaba por abajo. La cara de Bugs Bunny resultaba espeluznante. Todavía me causa gracia. Un tipo se enojó mucho y tocó el timbre de tu casa. Pero si no estábamos haciendo nada, dijimos nosotros. En efecto, no habíamos estado haciendo nada más que perder un poco el tiempo con la grandeza que tienen los niños de aprovecharlo sin darse cuenta. Creo que sigo esa línea, creo que la estoy siguiendo. Si esos recuerdos equivalen a una sonrisa, hoy en día, tantos años después, pues, bienvenidos sean.
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